
Nueve hombres fueron procesados acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres, entre ellas dos menores, en un prostíbulo encubierto bajo la apariencia de un boliche en el barrio porteño de Recoleta. Según la investigación, las víctimas eran reclutadas para realizar “presencias” y servicios de “copas”, por montos muy bajos. También se ofrecían encuentros sexuales con clientes en hoteles cercanos.

