
El 18 de marzo de 1957 un grupo de militantes peronistas se fugan de la carcel de Río Gallegos. En 1947 Roberto Pettinato por orden de Perón había cerrado la carcel de Ushuaia por inhumana. La revolución fusiladora la reabre para castigar a los peronistas. Allí fueron a parar entre otros John William Cooke, Guillermo Patricio Kelly, Jorge Antonio y Héctor Cámpora. Poco después por razones de seguridad fueron trasladados a la carcel de Río Gallegos. De ahí, usando los recursos del empresario peronista Jorge Antonio y con una gran cuota de coraje se fugaron hacia Chile. Desde allí, Cooke, siguió conduciendo la resistencia peronista.
El peronismo aún en la peores condiciones logra sobreponerse y encontrar el camino de su vuelta.
A los que quieren borrarnos de la historia les decimos que ni lo intenten, a pesar de las bombas, los fusilamientos, las proscripciones y las persecuciones judiciales y los encarcelamientos ... el peronismo siempre vuelve.

