
Los damnificados de la demanda serían los propios espectadores de la final con España. Las suspicacias aumentaron con la vuelta del fútbol local.


La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad y las imágenes permitieron reconstruir el recorrido del agresor y facilitaron la detención del hombre.
Según denunciaron las víctimas, ninguna conocía al atacante, pese a que vivía en una zona cercana. Los investigadores tampoco habrían podido establecer, hasta el momento, los motivos detrás del hecho.
El agresor fue identificado y detenido.









