Una caniche murió durante una castración y su dueño atacó a trompadas al veterinario

Daniel Gómez Roja fue golpeado,en Córdoba, después de comunicar que una caniche no había sobrevivido a la intervención. Sufrió una profunda herida en la cabeza y advirtió que el agresor continúa en libertad.
Actualidad27 de agosto de 2026
IMG_8270

Una castración en un centro municipal de La Calera, Córdoba, terminó con una perra muerta y un veterinario herido tras ser atacado por uno de los dueños del animal. El episodio ocurrió el 12 de agosto, pero días después Daniel Gómez Roja, el profesional agredido, contó cómo fueron aquellos minutos y expresó su preocupación porque el acusado no está detenido.

Durante la intervención, sin embargo, surgieron complicaciones y el animal murió pese a las maniobras de reanimaciónrealizadas por los profesionales. Gómez Roja salió entonces de la sala para comunicarle lo sucedido a la mujer, quien comenzó a llorar al recibir la noticia.

Mientras conversaban, un hombre que esperaba afuera golpeó la puerta. La mujer explicó que se trataba de su pareja y que también era tutor de la perra. El veterinario decidió abrir para explicarle personalmente lo ocurrido, pero, de acuerdo con su testimonio, no llegó a hacerlo.
La agresión ocurrió en un centro municipal de castración de La Calera, Córdoba. (Foto: imagen ilustrativa generada con IA)
La agresión ocurrió en un centro municipal de castración de La Calera, Córdoba. 

“Sin mediar palabra ingresó, golpeó la mesa, la pared y acto seguido me golpeó a mí”, recordó. El primer ataque estaba dirigido a su rostro, aunque alcanzó a bajar la cabeza. El impacto terminó provocándole un corte profundo en el cuero cabelludo y una fuerte hemorragia.

“Yo salí casi noqueado, fue un golpe que me dejó muy mareado”, señaló Gómez Roja. Una vez que pudo recuperarse, pidió que llamaran a la Policía, aunque el hombre ya se había retirado del lugar cuando llegaron los efectivos.

El veterinario recibió puntos por la lesión y al día siguiente presentó la denuncia. Desde entonces cuenta con el acompañamiento del Colegio de Veterinarios, que también se constituyó como querellante, además de brindarle asistencia legal y terapéutica.

“Yo no sé si va a golpear a otro veterinario”, planteó. Y cerró su relato con un reclamo dirigido a la Justicia: “No podemos esperar a que maten a un veterinario a golpes para que la Justicia reaccione”.

Artículos relacionados
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email