
La policía de Israel impidió este domingo al cardenal Pierbattista Pizzaballa celebrar la tradicional misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, en un episodio calificado como “grave” que empañó el inicio de la Semana Santa para millones de fieles en todo el mundo.
Según un comunicado conjunto del Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, el religioso, junto al custodio Francesco Ielpo, fue interceptado por las autoridades cuando se dirigía al templo en la Ciudad Vieja, sin procesión ni acto ceremonial, y obligado a regresar.











