
La iniciativa que comenzó a tomar forma en el país de la mano del senador chubutense Carlos Linares, junto a un grupo de abogadas feministas.
El 31 de marzo de 2009 fallecía Raúl Alfonsín, el dirigente radical que encabezó la transición tras la última dictadura y se convirtió en símbolo de la democracia recuperada en Argentina. Más que una efeméride, la fecha interpela el presente: ¿qué queda hoy de aquel pacto democrático que prometía “con la democracia se come, se cura y se educa”?
Su gobierno (1983-1989) estuvo marcado por decisiones históricas. Impulsó el juicio a las Juntas militares y la creación de la CONADEP, cuyo informe “Nunca Más” sentó las bases de la memoria, la verdad y la justicia en el país. En un contexto regional todavía atravesado por dictaduras, ese proceso posicionó a la Argentina como referencia internacional en derechos humanos.









