
El mercado automotor argentino inicia una nueva etapa tras la eliminación del impuesto interno que durante años alteró los valores de los 0km. Este tributo, que llegó a aplicarse con alícuotas del 20% y 35%, generó distorsiones en las listas oficiales, donde muchos modelos quedaban “topeados” para evitar saltar de escala, alejando los precios reales de los publicados.



















