
El impacto emocional del desastre
La especialista explicó que los estados de angustia, ansiedad y tristeza profunda que manifiestan los vecinos no deben ser vistos como patologías aisladas, sino como respuestas esperables y normales ante un contexto de desastre extraordinario. Lemaitre detalló que el proceso de recuperación emocional está íntimamente ligado a la reconstrucción del día a día: a medida que los ciudadanos logran reorganizar sus hogares y retomar sus rutinas habituales, los niveles de estrés suelen disminuir de forma natural.
No obstante, el operativo incluye una fuerte campaña de información sobre "señales de alerta" para identificar cuándo la angustia se vuelve crónica. Para ello, se han reforzado los dispositivos de atención en localidades críticas como La Madrid, así como los servicios del área programática sur. Además, se puso a disposición de la comunidad la red de telepsicología y la línea 135 de asistencia las 24 horas, permitiendo una escucha profesional constante para quienes no pueden trasladarse a los centros asistenciales.
Finalmente, el Gobierno destacó el valor de la solidaridad comunitaria como motor de resiliencia. El apoyo entre vecinos y las redes de ayuda que se han gestado desde diversos puntos de la provincia y del país resultan fundamentales para que las familias afectadas puedan atravesar el duelo de sus pérdidas y proyectar el regreso a sus viviendas con mayor contención afectiva.

