
A 50 años del golpe, este artículo recupera el reportaje que Amado Juri me concedió en 1999, cuando reconstruyó por primera vez la noche en que fue destituido por Antonio Domingo Bussi. Un testimonio que revela la lógica del poder en la dictadura y deja una convicción intacta: no hay fuerza capaz de reemplazar a la ley.

