
Desde José Luis Espert, a quien Javier Milei solía llamar “El Profe”, hasta Demian Reidel, exjefe del Consejo de Asesores Presidencial, varios funcionarios fueron desplazados en medio de sospechas de corrupción. En ese contexto, el reciente despido de Carlos Frugoni reavivó una pregunta incómoda: ¿por qué no se aplica el mismo estándar ético al jefe de Gabinete, Manuel Adorni?











