
“Operación Prisma” fue el nombre del procedimiento en el que fueron detenidos siete efectivos de la Policía Federal que prestaban servicios en Tucumán, acusados de cobrar coimas a tours de compras y bagayeros que transportaban mercadería de contrabando por la región. Se trata de, al menos, el cuarto caso en los últimos años en el que se desbarata una organización integrada por miembros de fuerzas de seguridad vinculada a este tipo de maniobras.











