
Alejandro Fantino quiso hacerse el picante mandando a Tomás Fonzi a manejar un Uber por hablar de la crisis de la ficción argentina, pero la chicana le pegó como un boomerang directo en la cara: actores, colegas y usuarios de X salieron a destrozarlo por un comentario considerado miserable, sobrador y fácil de largar desde la comodidad de un estudio.
La miserable chicana de Alejandro Fantino contra Tomás Fonzi



















