Un grupo de pandillas atacó con salvajismo una comunidad agrícola en las colinas al este de Puerto Príncipe, capital de Haití, acribillando a balazos y a sangre fría a decenas de civiles, así como tomando de rehenes a otros, en una redada sangrienta que provocó focos de incendios y dañó una iglesia y una clínica de renombre que trata a pacientes con VIH, siendo uno de los episodios de mayor violencia del último tiempo.
En un nuevo capítulo de violencia criminal que sufre el país caribeño, el más pobre del continente debido a décadas de inestabilidad política, pobreza estructural y por los estragos del terremoto de 7,4 de magnitud ocurrido en 2010, decenas de personas murieron en un ataque armado perpetrado este domingo por pandillas en Kenscoff, cerca de la capital de Haití, según divulgó este lunes a AFP el alcalde de esta localidad.

















