




El Congreso es el poder donde están representados el pueblo argentino y todas sus provincias. Por eso debe tener un rol permanente en la defensa de Malvinas y de nuestros intereses en el Atlántico Sur.
“Hay quienes hablan de soberanía cuando conviene y la olvidan cuando aparecen los negocios. Los recursos argentinos tienen que estar al servicio de los argentinos. No podemos hablar de soberanía mientras otros deciden sobre nuestra pesca, nuestro petróleo y nuestros recursos en el Atlántico Sur”, afirmaron los senadores Sandra Mendoza (Tucumán), Guillermo Andrada (Catamarca) y Carolina Moisés (Jujuy).
La Comisión permitirá abordar Malvinas como lo que realmente es: una cuestión diplomática, económica, energética, pesquera, ambiental, científica, antártica, logística, de defensa y, fundamentalmente, de soberanía nacional.
Además, el proyecto establece que deberá integrarse obligatoriamente con un senador y un diputado nacional por Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, garantizando la representación permanente de la provincia directamente involucrada.
Frente a la explotación unilateral de nuestros recursos, el avance del proyecto petrolero Sea Lion y la presencia militar británica, Argentina no puede limitarse a reaccionar: necesita una estrategia de Estado permanente.
Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Pertenece a la Nación Argentina. Y su soberanía no se declama: se defiende.














