De residuo a solución médica: investigan implantes de córnea elaborados con escamas de pescado

Además de su valor médico, los investigadores destacan otra ventaja significativa: el bajo costo del material utilizado.
General12 de marzo de 2026
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ESCAMAS DE PESCADO. Innovador avance médico para el reemplazo de corneas.

Lo que para la mayoría de los mercados de pescado es simplemente un residuo, para un equipo de científicos de la Universidad de Granada podría convertirse en una alternativa médica de enorme valor. Investigadores del Departamento de Histología de la Facultad de Medicina de esa casa de estudios trabajan en el desarrollo de un implante corneal elaborado a partir de escamas de peces, principalmente carpas y otras especies de consumo habitual.

El estudio se centra en aprovechar las propiedades biológicas de estas escamas para fabricar un biomaterial capaz de reemplazar tejido ocular dañado. Según los resultados obtenidos hasta ahora, el material desarrollado es biocompatible, transparente y resistente, características indispensables para su posible utilización en la reparación de la córnea.

La córnea es la capa transparente que recubre la parte frontal del ojo y cumple un papel fundamental en la visión. Cuando sufre daños graves o enfermedades, su capacidad de regeneración es limitada, ya que no cuenta con irrigación sanguínea directa. En muchos casos, la única alternativa terapéutica disponible es el trasplante de tejido proveniente de un donante.

La falta de donantes impulsa nuevas soluciones

La escasez de córneas disponibles para trasplante es un problema conocido en el ámbito médico. Las listas de espera suelen ser prolongadas y el acceso a tejido sano resulta insuficiente frente a la demanda.

Frente a este panorama, los investigadores buscan alternativas que permitan regenerar o reemplazar el tejido sin depender exclusivamente de la donación de órganos. Miguel Alaminos, catedrático de Histología de la Universidad de Granada y uno de los responsables del proyecto, remarcó la necesidad de avanzar en nuevos métodos de tratamiento.

Equipo de la Universidad de Granada al cargo de la investigación

“Es necesario desarrollar nuevos métodos eficaces en la regeneración que no dependan de la donación de órganos”, señaló el especialista.

Los resultados del trabajo 

fueron publicados en la revista científica Materials & Design, donde se detalla el proceso mediante el cual el equipo logró transformar las escamas en un biomaterial apto para el tratamiento de lesiones corneales. Las pruebas realizadas hasta el momento, tanto en laboratorio como en modelos animales, arrojaron resultados funcionales alentadores.

Un recurso accesible con impacto potencial

Además de su valor médico, los investigadores destacan otra ventaja significativa: el bajo costo del material utilizado. Las escamas de pescado forman parte de los residuos generados por la industria pesquera y, en muchos casos, se descartan sin ningún aprovechamiento.

Transformarlas en materia prima para implantes médicos abre una nueva posibilidad de uso para este subproducto, lo que podría generar beneficios económicos para el sector pesquero.

“Este producto es muy accesible, fácil de obtener y de bajo coste económico, y podría contribuir a potenciar el sector pesquero en una zona en la que se está viendo afectada por numerosas restricciones y condicionantes”, explicó Ingrid Garzón, también catedrática de Histología de la Universidad de Granada e investigadora del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA.

El proyecto cuenta con financiamiento del Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España, a través del proyecto PI23/00335. La presentación del trabajo incluyó la participación del gerente del Hospital Clínico San Cecilio de Granada, Manuel Reyes, lo que evidencia el interés que esta investigación despierta en el ámbito hospitalario.

Los próximos pasos de la investigación

A pesar de los resultados prometedores, los especialistas aclaran que todavía queda un largo camino antes de que este tipo de implante pueda utilizarse en pacientes. Las pruebas realizadas hasta el momento corresponden a la etapa experimental inicial, que incluye estudios de laboratorio y ensayos en animales.

Antes de llegar a la práctica clínica, el material deberá atravesar ensayos clínicos en humanos, un proceso que suele extenderse durante varios años y que exige estrictos controles regulatorios.

Por ahora, el equipo de investigación logró demostrar que las escamas de peces pueden convertirse en un material viable desde el punto de vista biológico y estructural para la reparación de la córnea. Aunque aún no se trata de una solución médica disponible en hospitales, la evidencia científica acumulada permite considerar esta alternativa como una posibilidad concreta en el futuro.

En un campo donde la escasez de donantes continúa siendo uno de los principales obstáculos para el tratamiento de enfermedades oculares graves, el hallazgo abre una nueva línea de investigación que podría cambiar la forma en que se abordan los trasplantes de córnea en las próximas décadas.

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