
Un informe difundido por la organización Inquilinos Agrupados, elaborado entre el 17 y el 20 de marzo sobre 690 casos en 20 provincias, revela que el 17,2% de los inquilinos debió mudarse por no poder afrontar el alquiler. El número, cercano a uno de cada cinco, sintetiza el nivel de presión que ejerce el costo de la vivienda sobre los ingresos.












