Encuentran muerto a un enfermero en su departamento de Palermo: tenía ampollas de propofol en la cocina

Tenía 44 años y fue encontrado por la policía porteña; de momento se contabilizaron cuatro ampollas abiertas en la escena, entre ellas de fentanilo y midazolam.
Judiciales03 de abril de 2026
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Un enfermero de 44 años fue encontrado sin vida este viernes en su domicilio en Palermo, sentado en una silla del comedor, sin signos vitales. Después de días de incomunicación con su circulo cercano, su familia realizó un aviso ante la policía, que accedió a la vivienda y lo halló. Tenía ampollas de varias drogas en la cocina -entre ellas fentanilo y propofol- y jeringas y agujas.

Fuentes de la policía porteña informaron a LA NACION que recibieron un llamado al 911 que alertaba sobre un hombre que no respondía a los llamados, en un departamento ubicado en Fray Justo Santa María de Oro al 2400. En el lugar, el personal policial entrevistó a la hermana del damnificado, quien manifestó que vive en Gualeguaychú y que no lograba contactarlo desde el 30 de marzo. También se hizo presente la locataria del domicilio, que facilitó una copia de la llave.

El enfermero tenía dosis de 19 drogas en su casa
El enfermero tenía dosis de 19 drogas en su casa

Entre las drogas que se encontraron en la cocina había propofol, lidocaina, difehidramina, Dipirona, hioscina, fentanilo, diclofenac, clonacepan, midazolan, dexzametazona, adrenalina, Haloperdol, metroclopranida, diazepan, Keterolac, Cloruro de Potasio, Cetriaxona, Penicilina, Succinivolina. A su vez, intervino en el caso la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21, a cargo de Vasser.

Alejandro Zalazar fue hallado muerto en su domicilio en febrero
Alejandro Zalazar fue hallado muerto en su domicilio en febrero

El médico fue encontrado muerto el 20 de febrero en su departamento de Palermo, después de que su familia advirtiera que no podía comunicarse con él desde el día anterior. Tiempo después se determinó que la causa del fallecimiento fue una sobredosis de propofol y fentanilo, dos fármacos de uso anestésico intravenoso en el ámbito hospitalario.

Tras la muerte de Zalazar se supo que el médico participaba en fiestas clandestinas donde los participantes consumían fuertes drogas sedantes y, en simultáneo, el Hospital Italiano radicó una denuncia por faltante de anestésicos, por lo que se abrió un expediente paralelo. En esa causa son investigados Hernán Boveri y Delfina Lanusse, quienes son acusados de organizar fiestas con anestésicos robados llamadas “Propo fest”. En el marco de ambas investigaciones, la Justicia analiza el posible uso extrahospitalario de propofol y fentanilo.

Luego, la investigación sobre la trazabilidad de los fármacos que mataron al joven reveló que los insumos pertenecían al Hospital Italiano.

Las fiestas fueron reveladas a raíz de audios y mensajes de Whatsapp que comenzaron a circular en redes sociales. EN las comunicaciones, interlocutores mencionan que el grupo utilizaba bombas de infusión y contaba con una persona designada para asistir a los asistentes ante una eventual apnea, un efecto secundario grave de estos fármacos.

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