Las imágenes fueron registradas por un tío del menor, hermano de su padre, quien ingresó al domicilio y recorrió los distintos ambientes, evidenciando condiciones de deterioro, filtraciones de agua y un notable estado de suciedad.
Durante el registro, el familiar mostró el espacio donde, según denunció, dormía el niño, en un entorno que calificó como inadecuado para su desarrollo. Las imágenes generaron un fuerte impacto y reavivaron las dudas sobre el contexto en el que vivía.
En paralelo, el padre del menor expresó su dolor y apuntó contra las condiciones en las que se encontraba su hijo. “Mi hijo debió vivir un calvario”, afirmó en declaraciones a Crónica.
Además, otros integrantes de la familia cuestionaron informes previos que indicaban que el niño se encontraba en buen estado. “No sabíamos dónde vivía… esta casa de tortura”, sostuvo el hombre, mientras que Lorena, pareja del padre, también apuntó contra la falta de higiene del lugar.
La difusión del video generó una fuerte repercusión y renovó los reclamos para que se investigue en profundidad el entorno en el que vivía el menor, en un caso que continúa causando conmoción en Argentina.











