
Al votar contra una resolución de la Naciones Unidas que reconoce la esclavitud como crimen de lesa humanidad y promueve reparaciones, la Argentina de Javier Milei entró en un grupo muy cuestionado que es liderado por Estados Unidos e Israel.



Al votar contra una resolución de la Naciones Unidas que reconoce la esclavitud como crimen de lesa humanidad y promueve reparaciones, la Argentina de Javier Milei entró en un grupo muy cuestionado que es liderado por Estados Unidos e Israel.
La decisión de la cancillería de Buenos Aires consolidó una política exterior marcada por la subordinación geopolítica a las mencionadas potencias.
El resultado de la votación fue de 123 países a favor, 3 en contra y 52 abstenciones.
En distintos tratados internacionales a los que Argentina ha dado rango constitucional se estableció:
“Reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos, especialmente la trata transatlántica de esclavos, constituyen, y siempre deberían haber constituido, un crimen de lesa humanidad y son una de las principales fuentes y manifestaciones de racismo”.
“Por favor, no alienten por Argentina para ganar la Copa Mundial de la FIFA. Históricamente, fue uno, sino el más racista de los países del mundo”, declaró el reconocido actor y productor de cine norteamericano Samuel L. Jackson.
Por su parte, el actor chileno Pedro Pascal, estrella de las producciones de Marvel, generó una ola de comentarios en X e Instagram porque le dio su aprobación a un video de varias personas bailando mientras el texto sobreimpreso rezaba: "Gente negra viendo perder a Argentina", en alusión a la derrota del seleccionado en la final.









