¿Hay un pacto FIFA-Conmebol para que un equipo brasileño gane la Copa Libertadores?

Deportes 21 de julio de 2021 Por Artista Invitado
Polémicos fallos a favor de los equipos de Brasil empañan a la gran competencia continental. Habría grandes intereses creados que involucran a Gianni Infantino y Alejandro Domínguez.
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Boca fue eliminado en circunstancias más que polémicas en los octavos de final de la Copa Libertadores ante Atlético Mineiro: sospechosas intervenciones del VAR le anularon un gol en cada uno de los partidos, la serie terminó 0-0 y cayeron por penales. No es el único caso en el que se benefició a un equipo brasileño en esta competencia: a Cerro Porteño le anularon un gol ante Fluminense por un supuesto offside cuando estaba habilitado por dos metros.

Para entender semejantes “errores”, hay que hacer un poco de historia: el 16 de diciembre de 2012, Corinthians se proclamaba campeón del mundo tras derrotar 1-0 al Chelsea con gol de Paolo Guerrero. Sería la última vez que un equipo sudamericano llegaría a este logro. El 26 de enero de 2016, Alejandro Domínguez asumía la presidencia de la Conmebol y desde allí, todo sería peor: con Copas Libertadores teñidas de fallos polémicos, violencia y hasta una final en Madrid, solo dos de los cinco campeones de nuestro continente en el período de Domínguez llegarían a la final del Mundial de Clubes. Recordadas son caídas como la de River ante el débil Al-Ain.

Ante estos antecedentes, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Domínguez se enfrentan a una doble disyuntiva. El mandatario del fútbol mundial se encuentra ante una competencia que carece bastante de sentido: los últimos 8 Mundiales de Clubes fueron dominados por los europeos; más precisamente, por Real Madrid, Bayern Munich, Liverpool y Barcelona. Domínguez, ante una catastrófica performance de los sudamericanos durante su mandato, que pone en serio riesgo su deseo de ser reelecto como máxima autoridad del fútbol continental en las elecciones de mayo de 2022.

En este contexto, según pudo saber el portal de noticias minutouno.com, los respectivos presidentes habrían sellado un pacto concreto: que un equipo brasileño gane la Copa Libertadores para luego ir al Mundial de Clubes y también ganarlo.

Domínguez, ante sucesivos fracasos sudamericanos y su última oportunidad antes de la elección, decidió de común acuerdo con Infantino en confiar en el potencial económico de los equipos brasileños para esta misión de carácter obligatorio para sus pretensiones; la suculenta diferencia económica entre el acontecer de este éxito deportivo (o no) es de vital importancia para las aspiraciones del paraguayo. Por ahora, los "fallos del VAR" hablan por sí solos.

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